¿Por qué, tras dos décadas de servicio de “modelo Alzira”, la Generalitat de Valenciana ha decidido volver a la gestión pública en este hospital? En pleno debate sobre el futuro de sus empleados, las instalaciones y la plantilla, formada por 1.660 profesionales, han pasado a estar bajo control directo del Gobierno valenciano. Y es en este momento cuando se les cuestiona que desde la administración autonómica se asuma el personal de la antigua concesionaria sin opositar y con casi los mismos derechos que un funcionario. Una solución que no convence a ninguna de las partes. Asimismo, hay muchas más complicaciones en esta reversión: muchos profesionales no están cobrando la nómina correctamente y siguen sin recibir los incentivos por objetivos según el modelo retributivo que tenía Ribera Salud -y que la Conselleria ha tenido que asumir al estar vigente el convenio colectivo hasta diciembre de 2018-. ¿Por qué cambiar lo que funciona bien? A esta cuestión responde Maria José Feij...
¿Por qué, después de años de externalizar la gestión de los servicios, exitosamente en una mayoría de casos, vuelve a aparecer con fuerza relativa la idea de la conocida como remunicipalización?